Contra todo pronóstico este sonoro cuarteto se ve obligado a disolverse…., aunque nunca a despedirse…….

Difícil poner palabras a lo descubierto y conocido a todos los niveles en estos 6 últimos años de convivencia en el Centro de Incorporación Social T4, donde he tenido el privilegio de ejercer mi labor como Musicoterapeuta desde 2013.

En este tiempo he sentido que tanto para nuestros usuarios como para este fantástico equipo y para mí, el alimento de la  música ha sido una vez más un poderoso vehículo que nos ha llevado a descubrir mucho más de lo esperado.

Un delicado y a la vez un fuerte lazo invisible nos tendrá conectados para siempre a quienes hemos compartido tanto.

Gracias por todos y cada uno de los momentos de magia, por vuestra profesionalidad, cariño y apoyo incondicional.